Primero que nada, permítanme comenzar con un agradecimiento a algunas personas. A Jenny por sus comentarios, y claro por carecer de objetividad al juzgar el contenido de este blog (¡Yo más!). Asimismo a Sharito, mejor conocida en el bajo mundo como La Charon, por ser tan buena amiga. A Laura, sólo por ser mi primera lectora. A los pinches pingüinos de Helio Crew, por su apoyo y recomendaciones en esta aventura. Y particularmente a quien se hace llamar Yorley, por sus atinadas observaciones, le aseguro que me han sido muy útiles y prometo mejorar a partir de ellas.
Ahora bien, a mis lectores les debo una sentida disculpa. Causas de fuerza mayor me han imposibilitado para publicar esta entrada el día de ayer como lo había prometido. Mi abogado, mi estimado Toño, me recomendó no decir nada a nadie, pero con ustedes no tengo secretos (aja). Y es que el asunto es un tanto delicado. El día miércoles han tratado de violentar mi sacrosanto hogar. Eran alrededor de las tres de la madrugada cuando un ligero ruido me despertó. Un súbito escalofrío hizo presa de mi persona al darme cuenta de alguien había entrado a mi casa. Por lo general soy una persona tranquila, pero por si acaso duermo con una hermosa 22 al lado. Lentamente me levanté de la cama para no poner en alerta a los invasores. Después de cerciorarme de que el arma contaba con cargador lleno y que el seguro no era impedimento, abrí la puerta. Antes de que los salteadores pudieran reaccionar, vacié en su cuerpo todo el contenido del cargador.
Es difícil de explicar la sensación que invade a la persona que acaba de asesinar a un semejante. En mi caso el sentimiento se parecía a la tranquilidad. Está feo que yo lo diga, pero al ver a los tres cuerpos inertes el alma me regresó al cuerpo. Con mucho cuidado me fui acercando a donde yacían los cadáveres al tiempo que meditaba sobre la forma más corta para salir del problema en el que acababa de meterme, sin embargo nada se me ocurría. Y es que no todos los días tienes tres muertos en la sala de tu casa. Una vez que estuve frente a los occisos me percaté que no venían armados. Más bien parecían inofensivos. Para cuando prendí la luz mi familia se aglomeraba frente a los cuerpos.
- ¡Los mataste cabrón!- gritó mi hermano y su rostro se tornó en una mueca de horror.
- No pendejo, seguro les invité unas copas y ya pedos me los traje a la casa.- Hubiera preferido no gritarle a mi hermano, pero la pregunta y el volumen al que fue formulada me pusieron aún más nervioso.
Rápidamente le pedí a mi carnal que me ayudara a deshacerme de los cadáveres. Me acerqué al primero y lo levanté por los pies mientras mi hermano lo sujetaba de las manos. Mi sobrino abrió la puerta para acelerar el trabajo, sin embargo tuvimos que enfrentarnos a más complicaciones. La vecina metiche de enfrente, despertada por el ruido de los disparos, observaba la tétrica escena desde el quicio de su puerta. Por un instante me vi tentado a cargármela a ella también, al fin que ya me las debía. Lamentablemente las balas se me habían terminado.
Apenas salía de mi sorpresa cuando las patrullas hacían su oportuna aparición. “¡claro, en esta ciudad te matan en la calle y pasan meses de investigación para dar por cerrado tu caso sin un solo culpable, pero defiendes tu casa y de inmediato te carga la chingada! Pensé.
En el ministerio público la cosa no mejoró en nada. Pasaron horas para que me permitieran llamar a Toño, mi abogado. El secretario en turno me miró con recelo por perturbar su siestecita en una noche que hasta el momento se había desarrollado sin contratiempos.
- ¿Qué pasó?- preguntó el burócrata al oficial que me tenía esposado frente a él.
- Recibimos una llamada de una señito que dice que el joven se echó a unos cristianos en su casa- La voz chillona del uniformado me produjo un intenso dolor de cabeza.
- ¿Y los cadáveres?, ¿ya llegó a la escena el SEMEFO?
- Pues fíjese jefe que ahí está el problema, cuando llegamos a la casa no había ningún cuerpo.
De eso no estaba enterado. En cuanto vi las luces de las patrullas acercándose salí de la casa para entregarme, no sin antes indicarle a mi hermano que se llevara a la familia a casa de mi tía. Al menos les ahorraría la pena de que los arrestaran también a ellos. No había dado ni tres pasos cuando salió la guacamaya que es mi vecina agitando los brazos y señalándome al tempo que gritaba: ¡Agárrenlo, ese es el asesino, yo lo vi!
- Si no hay cuerpos, ¿porqué carajos lo aprendieron?- preguntó rabioso el servidor público.
- Pues no sé, cuando nos acercábamos el joven se arrodilló con las manos en la nuca.
- ¿Qué hizo que se arrodillara?- Por primera vez el jurista se dirigió a mí, y para ese momento mi imaginación ya había hecho de las suyas.
- Cómo no quiere que me arrodillara, estos caballeros se acercaban a mí a toda velocidad con armas de alto poder en las manos. Y todo por unos cohetecillos que troné frente a mi casa.
La mirada del hombre se tornó inquisitiva. Seguramente no me creía nada, además se notaba que pretendía formular una pregunta más. Para su desgracia no pudo inquirirme más, para mi fortuna Toño acababa de hacer su entrada triunfal.
Después de unos engorrosos trámites, (mismos que en perspectiva no me dolió realizar) salí del MP, desvelado pero libre de toda culpa a eso de las siete de la mañana. Toño se despidió con una sonrisa y el consejo de no Tronar cohetes a las tres de la madrugada. ¿Quién se habría deshecho de los cuerpos? A mi hermano le faltan agallas. Como sea tendría tiempo de averiguarlo llegando a casa.
Eran las siete de la mañana y yo no había escrito mi entrada al blog y estaba demasiado cansado para llegar a hacerla. Caminaba tranquilo por la calle viendo a los niños que felices salían a estrenar los juguetes que los Reyes Magos les habían traído. “puta madre, y a mí nunca me trajeron el Juego de química, cabrones.” Pensé.

por tu culpa no alcanzaron a traerme mis panditas rojas y amarillas ehhhhh...
ResponderEliminarME GUSTÓ, ASÍ YO CAREZCA DE OBJETIVIDAD.
mmmmmmm...
pero quiero saber dónde los enterraste.
jajajaja
ResponderEliminarchika jeNny de DoNde ereS veo quE no tIeneS blog
erEs muy divErtidA Y suPonGo Que LinDa te intEresa uN hombrE*
-bUenO soLo paRa ConoCerNos-
AAaaaa
Me GUsta Tu BLog Chiko, TieNes Una ChiDa AmiGUa.
ConServala Tal Vez Te haGas de Un aMiguO JIjiJi:D OseA "yo"
@Alex: Se agradece que al menos leas un poco pero No qUiErAs LlAmAr La AtEnCiÓn... Resulta molesto decifrar lo que escribes. Saludos...!
ResponderEliminartoño
ResponderEliminarte dije que no contareas nada
si ven esto no te entamban
pero los niños sin amor digo digo sin regalos se van a quejar
No manches carnal te cae!
ResponderEliminarAhora si te pasaste pobres hombres...
creo que ahora si ya no va a haber reyes...
NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO...
ahora quienes me van a traer mis jugetitos, santa claus no, yo no soy cliente de ese señor...
pero bueno que le vamos a hacer, ni modo ya te los hechaste y nada de puede hacer, esta chiodo tu blog....
y bueno a veces las personas hacemos (si me incluyo) cosas solo por NUESTRA CHILANGA GANA (jajajajajaja)
bueno me voy...
sigue escribiendo, bye
Un cordial saludo joven ilustre.
ResponderEliminarMe deja usted sorprendida por ese nombramiento en su publicación. Le agradesco.
Por otro lado la mayor virtud a desarrollar en un escritor tan fresco como usted, es la capacidad de poder escuchar y aplicar algunas de las recomendaciones(en caso de que considere que son acertadas) que sus lectores le hagan saber.
Como lectora le hago saber que esta última entrada que nos hizo el favor de compartir, con nosotros sus lectores, a mi gusto carece de sentido anecdótico(que según yo entendía, es la intencion del presente blog) y toma tintes fantasiosos; deja de lado las anecdotas vividas en su bello Distrito Federal, para darnos un "cuento" del día de reyes.
Por último una observacion de redacción, ponga atención con unir la mayoria de sus oraciones con "y" quizá pueda sustituirla por signos de puntuacion o algun otro conector.
Esperando pronto pueda usted volver a regalarnos sus letras me despido de usted dejandole saludos afectuosos.
Nos parecio muy buena tu publicacion; ojala, como ya dijimos, se haga costumbre que nos encontremos con algo nuevo en este Blog cierto dia de la semana. Por cierto, no se quien sea "Yorley" pero creo que te paso como a Ricardo Salazar (de Televisa Deportes): el cabron se pasa toda la semana buscando sus estadisticas para despues recordar a unos cuantos cartuchos quemados de nuestro futbol, cuando de pronto llega Roberto Gomez Junco (como Dios) y se lo chinga con su gran sensates y su amplio criterio. "Yorley": Ojala sigas comentando...
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