miércoles, 19 de enero de 2011

¡Dios bendiga a Janis Joplin!

Hoy quiero salirme del contexto de este blog. No por error como la última vez. Ahora lo hago con plena conciencia de causa. Hoy la bandera de mi corazón está a toda asta. Este día cumplirías 68 años.  Aunque sé que tampoco es que tuvieras intenciones de cumplirlos.

Ya se acabaron los 10 000 dólares que dejaste en testamento para tus amigos. Sin embargo, los que te conocimos después de aquel  4 de octubre seguimos de farra en tu nombre. Ya no tienes que ir a dormir sola Pearl, ya todos dormimos con tu recuerdo. No hay más dolor, no eres más “A woman left lonely”. Esta vez el dolor nos corresponde a nosotros, los que debemos resignarnos con la idea de que ya no estás.  Abundan, brujita, cada vez son más los que desgarramos el corazón al grito de “cry baby”. Pero ya no importa, ¿verdad? Después de todo lo único que nos queda es tu voz imperecedera, tanto como la esperanza de verte salir sonriente de la playa Stinson. 

No sé que más decir, tampoco entiendo el porqué de tanta palabrería. Quizá sólo sea que no quise tragarme mis Cheap thrills. Quizá únicamente quería desearte un feliz cumpleaños, piece of my heart. 
Me detengo, no digo más, tu voz bendita me llama desde las bocinas del reproductor de acetatos y una botella de Southern Comfort me espera sobre el colchón. ¡ A tu salud!